Entendiendo las Regulaciones de Facturación en Dinamarca
La facturación en Dinamarca está regida por la Ley del IVA danés (Momsloven) y se alinea con las regulaciones más amplias de la UE, enfatizando la transparencia y la preparación digital. Desde 2005, la facturación electrónica ha sido obligatoria para todas las transacciones de Empresa a Gobierno (B2G) en Dinamarca, lo que significa que los proveedores a autoridades públicas deben enviar facturas electrónicamente. Aunque actualmente no hay un requisito obligatorio de facturación electrónica para transacciones de Empresa a Empresa (B2B) nacionales, el panorama está evolucionando rápidamente.
Un desarrollo significativo es la Ley de Contabilidad Digital, adoptada en 2022, que exige que las empresas utilicen sistemas de contabilidad digital certificados capaces de generar y recibir facturas electrónicas estructuradas. Esta obligación se aplica a todas las empresas privadas con un volumen de negocios anual superior a DKK 300,000, con cumplimiento requerido para enero de 2026, o julio de 2026 para aquellas que utilizan sistemas contables internos. El propósito de esta Ley es asegurar que todos los procesos contables se manejen digitalmente, en lugar de imponer un mandato estricto de facturación electrónica B2B.
El cumplimiento y registro del IVA son cruciales. La tasa estándar de IVA en Dinamarca es del 25%, una de las más altas de la UE, y se aplica a la mayoría de bienes y servicios. Las empresas establecidas en Dinamarca deben registrarse para el IVA una vez que su volumen de negocios imponible supere DKK 50,000 dentro de cualquier período de 12 meses. Las empresas extranjeras generalmente deben registrarse para el IVA desde su primera venta imponible, sin un umbral de volumen de negocios, a menos que utilicen el esquema de Ventanilla Única de la UE (OSS). El incumplimiento puede llevar a sanciones, incluidas multas por información incorrecta, denegación de deducciones de IVA para los clientes y posibles acciones legales.