Entendiendo las Regulaciones de Facturación Electrónica en Dinamarca
Dinamarca ha sido pionera en la digitalización de sus procesos de facturación, particularmente en el sector público. La facturación electrónica obligatoria para transacciones de empresa a gobierno (B2G) se introdujo en 2005, convirtiendo a Dinamarca en uno de los primeros países europeos en implementar tal requisito. Este movimiento pionero tenía como objetivo agilizar la contratación pública y mejorar la eficiencia. Los proveedores que ofrecen bienes o servicios a autoridades públicas deben presentar facturas electrónicas, ya que no se aceptan facturas en papel.
El marco legal para la facturación a autoridades públicas requiere cumplir con formatos estructurados específicos, principalmente Peppol BIS Billing 3.0 y OIOUBL 2.1, ambos cumplen con el estándar europeo de facturación electrónica (EN 16931). La infraestructura digital nacional, NemHandel, se estableció para apoyar este requisito, y está interconectada con la red Peppol más amplia, permitiendo métodos de presentación flexibles.
Más recientemente, la Ley de Contabilidad Digital, adoptada en 2022, ha ampliado significativamente el alcance de los requisitos digitales. Aunque actualmente no hay un requisito obligatorio de facturación electrónica B2B, la Ley exige que las empresas utilicen sistemas de contabilidad digital certificados capaces de generar y recibir facturas electrónicas estructuradas. Esta legislación se está implementando en fases, y se espera que la mayoría de las empresas, incluidas las pequeñas con un volumen de negocios anual superior a DKK 300,000 durante dos años consecutivos, cumplan para enero de 2026 (o julio de 2026 para aquellas que utilizan sistemas contables internos). La Autoridad Empresarial Danesa (Erhvervsstyrelsen o ERST) es el organismo responsable de estas políticas y la certificación de sistemas de contabilidad. Esta evolución significa un cambio hacia una jurisdicción de facturación electrónica "basada en la preparación", donde el énfasis está en la capacidad del sistema en lugar de un mandato estricto de transacción por transacción para B2B.