Características Clave para Cumplir con las Regulaciones Francesas
Elegir una aplicación de facturación para Francia requiere una estricta adherencia a las regulaciones locales para evitar sanciones. Una aplicación conforme debe cumplir con las leyes francesas contra el fraude, que exigen que los datos de la factura sean inalterables, seguros y retenidos durante 6-10 años. El incumplimiento puede resultar en multas significativas, como €15 por cada detalle faltante o inexacto en una factura, con un límite del 25% del monto de la factura, o hasta €75,000 por no emitir una factura. Además, la aplicación debe ser compatible con el GDPR, asegurando la recolección, procesamiento, almacenamiento y protección seguros de los datos personales, con un uso de datos transparente y mecanismos para el acceso, rectificación y eliminación de datos. Los datos deben estar idealmente alojados en centros de datos que cumplan con la UE y con cifrado.
Para las empresas que interactúan con entidades públicas, la integración con Chorus PRO es obligatoria desde enero de 2020. La aplicación debe soportar formatos aceptados como UBL, CII o Factur-X para una presentación sin problemas. Finalmente, el soporte para el formato Factur-X es crucial, ya que es el estándar oficial de facturación electrónica de Francia, combinando un PDF legible por humanos con datos XML incrustados (PDF/A-3 + XML). Este formato híbrido se volverá obligatorio para transacciones B2B en un despliegue gradual, comenzando en septiembre de 2026 para grandes y medianas empresas, y en septiembre de 2027 para todas las empresas.