Entendiendo el Sistema de E-Fapiao en China
El sistema de e-fapiao de China es un régimen de facturación electrónica totalmente digitalizado diseñado para optimizar la gestión fiscal y combatir la evasión fiscal, representando una modernización significativa de los procesos financieros del país. El término "fapiao" (发票) se refiere a una factura fiscal legalmente reconocida en China, que sirve tanto como prueba de compra como un componente vital en el cumplimiento fiscal. La Administración Estatal de Impuestos (STA) supervisa la emisión, distribución, registro y supervisión de fapiao en todo el país. El camino hacia un sistema totalmente digitalizado comenzó con programas piloto para el e-fapiao general en ciudades como Beijing, Shanghái, Shenzhen y la provincia de Zhejiang en 2015, expandiéndose a nivel nacional desde 2016. La introducción de e-fapiao especiales para facturas deducibles siguió en 2020 a través del Anuncio No. 22 (2020), adoptándose progresivamente en todas las provincias chinas a lo largo de 2021. La implementación nacional del e-fapiao totalmente digitalizado comenzó oficialmente el 1 de diciembre de 2024, con un objetivo de transición completa para 2025.
La principal diferencia entre el fapiao de papel tradicional y el e-fapiao radica en su formato y gestión. Mientras que los fapiao de papel son recibos físicos impresos en papel especial obtenido de las autoridades fiscales locales, los e-fapiao son mensajes de datos electrónicos generados, transmitidos y almacenados digitalmente. Los e-fapiao ofrecen varias ventajas, incluyendo un almacenamiento más fácil, búsqueda y recuperación, eliminando la necesidad de copias físicas como contabilidad, deducción y copias de facturas. También incorporan medidas técnicas contra la falsificación, como firmas electrónicas, para garantizar la autenticidad. El marco legal que rige el e-fapiao asegura que tengan la misma validez legal y cumplan la misma función que sus contrapartes en papel. Esta transformación digital es parte de los sistemas de "Impuesto Dorado III" y "Impuesto Dorado IV" de China, que buscan cambiar la gestión fiscal de "gestionar impuestos a través de facturas" a "gestionar impuestos a través de grandes datos".